Navegando por la web en la página de ESPN encontre el siguiente articulo, deja mucho a la reflexión no solo del aficionado del futbol sino en general de toda la sociedad.

LOS ÁNGELES — La Federación Mexicana de Futbol tiene una cita más que un citatorio. La Cámara de Diputados la ha emplazado a que le explique algo que la misma FMF no puede explicar, ni controlar, ni regular, ni contener, ni entender: las barras bravas y la violencia en los estadios de México.

Es decir: Iwazaru comparece ante Kikazaru con la complicidad de Mizaru. Y más adelante le explico esto.

Entendamos algo: no pasará nada. ¿A qué cita a la FMF la Cámara de Diputados?

Es un desplante advenedizo, oportunista, cínico, de becados incompetentes del pueblo, que sesionan cuando no se duermen acurrucados en sus curules o no se dedican a repartirse albures o periodicazos, y cuya mayor celeridad y expedito consenso, es para auto aprobarse, por ejemplo, 22 mil dólares tan sólo de aguinaldo en un país donde semejante bono o premio navideño equivale a lo que ganará un empleado con salario mínimo mensual durante 10 años.

Será un mudo hablando a unos sordos. Porque la FMF prometerá lo que no cumplirá, y porque los diputados, al final, aplaudirán estruendosamente el listado de acciones que nunca se concretarán. Y en eso se parecen: ellos llegaron a su sillón de enriquecimiento explicable y desfachatado y desvergonzado: mediante el mismo truco de promesas sin cumplir.

El psicólogo de Pumas y durante mucho tiempo del Tri, Octavio Rivas, conoce muy bien los movimientos de “los grupos de animación” en México, como pomposa, ridícula, entreguista y cínicamente les llama Ricardo Peláez a algunas de las porras conformadas por pelafustanes.

Octavio Rivas explica que hubo hace años un congreso de estas facciones y que acordaron plegarse a ciertas medidas de prevención y de erradicación de vicios.

Los primeros en romper su promesa, respecto a la serie de pasos para acabar con la violencia en los estadios, no fueron los porristas, ni los jugadores, ni los técnicos, sino los propios directivos.

“Los presidentes de equipos fueron los primeros en olvidarse del tema, en no cumplir con las etapas que entonces se acordaron que se ejecutarían. De esa manera fue imposible poner fin cuando había síntomas de buena voluntad”, explica Octavio Rivas.

Él mismo reconoce, por ejemplo, que en algunas sectas y zonas del Estadio Olímpico de Ciudad Universitaria, sin control, circulan drogas y bebidas alcohólicas.

Y vayamos a ejemplos recientes: el América anunció que a dos de sus “grupos de animación” (me imagino a un director de Televisa hablando de Timbiriche o de Flans), les serían cesados sus privilegios y que eso sería inmediato para el partido ante Cruz Azul.

Los ilusos, los paleros, los oportunistas, sus asalariados y patiños, de inmediato ovacionaron la decisión y casi se hincaban ante el Moisés Peláez que llegaba a separar las aguas del Mar Rojo para alejar a las barracudas de la gente inocente en la tribuna.

Bueno, este martes, el mismo prócer debió recular. Las dos barras americanistas, Ritual del Kaoz y la Monumental, han sido perdonadas. Sí: vergonzoso.

Chivas, por su parte, también retira privilegios a -para seguir con el tono- sus “rebaños de animación”, como castigo por las agresiones al León y a sus aficionados. Es decir, un Omnilife que ya luce desolado, se convertirá en un pueblo fantasma, acorde con el fantasmagórico equipo.

Los porristas del América le revelaban a David Faitelson en Tijuana que el placer de viajar con gastos pagados, e incluso permanecer en el mismo hotel que las Águilas, era patrocinado por el mismo equipo. ¿De dónde eran esos líderes de porras? De la Monumental y la Kaoz.

Pato Araujo reconoció que los jugadores de Chivas ayudan económicamente y con regalos a los miembros de sus porras. Ricardo LaVolpe patrocinaba a aficionados atlistas, y no olvidemos que el grupo que se coloca detrás de la banca de Santos en el TSM, goza de todas las bendiciones de Alejandro Irarragorri.

¿Son los únicos? Claro que no: Pumas y Cruz Azul tiene a sus privilegiados y el mismo Hugo Sánchez heredó la condescendencia que tenía con un sector de seguidores de la UNAM.

¿Se plantarán los representantes de la FMF ante la Cámara de Diputados con estas y otras verdades el próximo lunes?

Insisto: será un mudo compareciendo ante sordos. Un diálogo entre cínicos.

Usted seguramente ha visto la recreación de los Tres Monos Sabios. Uno se tapa los ojos (Mizaru), otro la boca (Iwazaru) y otro los oídos (Kikazaru). En la concepción actual, han dejado de ser una representación de misticismo o de sabiduría, como acostumbraban manejar los japoneses.

Y mire usted: hoy significan sumisión ante el sistema o un código de silencio ante el crimen establecido.

Por eso puntualizaba en el segundo párrafo: Iwazaru (FMF) comparece ante Kikazaru (Diputados) con la complicidad de Mizaru (los dueños de equipos).

Aviénteles un plátano, porque al menos, como todas las bestias de la creación, mientras tragan, no hacen daño.