Conocimiento y calidad

Conocimiento

El conocimiento es otra variable fundamental en la toma de decisiones y resolución de problemas. El conocimiento debe extenderse a varias áreas:

a) El conocimiento de uno mismo. Este concepto implica conocer las propias fortalezas y debilidades que sin duda alguna afectan tus decisiones y la manera en que encaras los problemas, tanto a nivel personal como a nivel de trabajo. Desafortunadamente, no nos conocemos bien a nosotros mismos porque generalmente tendemos a justificar nuestras acciones.

Por ello, necesitamos la ayuda de los demás y oír con atención lo que piensan de nosotros, tratando de evaluar objetivamente si tiene razón o no. Desde luego, todos somos distintos, cada quien tiene su propio estilo y forma de ser. Lo importante es sacar provecho de ello, previendo los riesgos que corremos por ser así y tomando medidas para superarlos. Por ejemplo, un jefe racional y frio puede perder contacto con su personal y perder liderazgo, sin embargo, si comunica sus pensamientos puede dar confianza a su personal aunque no sea muy cálido.

Por otra parte, los demás nos ponen etiquetas de acuerdo con la imagen que proyectamos. Después, estas etiquetas pueden ser difíciles de quitar, llegando incluso a facetar nuestra vida profesional.

b) Conocimiento de los demás. Generalmente, tenemos prejuicios hacia los demás; confiamos demasiado en la gente o, por el contrario, desconfiamos demasiado de ella. Nos desanimamos cuando los demás no reaccionan como quisiéramos. Todo esto significa que no conocemos a los demás y que nos falta madurar en nuestros juicios. Es importante prever como actuara la gente frente a nuestras acciones. Por ejemplo, debo prever que las personas reaccionaran negativamente si yo no soy capaza de comunicar las ideas que pudieran afectarles. Muchas personas no se dan cuenta de que se les cierran muchas puertas porque desconocen las reacciones de los demás.

c) Conocimiento de la especialidad. Aunque parezca ocioso decirlo, debemos profundizar en nuestros estudios y no conformarnos con lo que recibimos en clase. Aun dentro de nuestra carrera debemos buscar áreas específicas en las cuales profundizar. Se ha visto que las personas de éxito son las que dominan áreas del conocimiento, así, son las mejores en algo y por eso son seleccionadas para los mejores puestos. A esto se le llama posicionarse.

Paradójicamente, cuando uno profundiza en un área se encuentra con que es importante estudiar otras disciplinas aparentemente ajenas. La interdisciplinariedad es ya una realidad.

D) Conocimiento y aprecio de la cultura. Adquirir una cultura amplia nos permite relacionar los conocimientos con el todo y disfrutar más de nuestro mundo; nos permite relacionarnos con personas distintas, fomenta la tolerancia y nos hace sensibles. Así mismo, la cultura nos permite ser más creativos al darnos elementos para relacionar cosas distintas. La cultura, además, nos da visión y metas superiores para las que se puede vivir.

Es triste que en los países menos desarrollados se pierda cada vez más el hábito por la lectura. Sin ella es prácticamente imposible salir de la mediocridad.

 

Evalúa tu desempeño con el siguiente cuestionario.

¿Tiendes a justificar frecuentemente tus acciones?

 

¿Te han hecho críticas en el mismo sentido diversas personas? ¿Qué te han dicho?

 

¿Cómo te afectaría en el futuro el hecho de que esas críticas sean justas? ¿Cómo afectaría tus decisiones?

 

Haz una lista de las áreas negativas y positivas de tu personalidad.

 

¿Lees otros libros aparte de los que te dejan los profesores?

 

¿Lees los periódicos al menos 3 veces por semana?

 

¿Te das cuenta de las reacciones de la gente cuando interactúas con ella?

 

¿En general, comprendes por qué la gente actúa de determinadas maneras, o nunca te has puesto a pensar en ello?

 

¿Sientes que eres el más hábil en alguna área?