Estados emocionales

La finalidad de analizar los distintos actos del habla es conocer la eficacia con que los usamos para desarrollarnos y cumplir nuestras metas. En culturas distintas, los manejos de los actos del habla suelen ser también distintos, en algunos países, el lenguaje puede ser seco o incluso violento, en tanto que en otros puede ser amable y sutil. Nuestras decisiones cotidianas están asociadas fuertemente con los actos del habla, que a su vez se inscriben en marcos culturales; para entender esto veamos algunos usos de los actos del habla con respecto a nuestros estados emocionales.

 

Estado de resentimiento. El dialogo interno del estado de resentimiento es el siguiente:

  1. Fulanito de tal me prometió algo.
  2.  No ha cumplido su promesa.
  3. No ha pedido disculpas por tal falla (o no acepto sus excusas).
  4. Por lo tanto, no puedo perdonarlo.
  5. Ojalá le suceda algo malo como castigo a sus faltas.

Estado emotivo. Enojo, distracción, tensión, agresividad, pensamientos fijos y sufrimiento interno. Está claro que mientras la persona no otorga el perdón sigue siendo esclavo de su resentimiento, a costa de su salud física y mental. ¿Por qué unas personas tienden más al resentimiento que otras? Porque algunas pueden modificar sus actos del habla desde otros mundos de comprensión, o bien pueden perdonar porque disculpan el error sin que el otro lo pida, o porque sus intereses son tan profundos y diversos que lo demás no tiene relevancia, o porque tienen una comprensión profunda de la vida y de lo que realmente importa. En otras ocasiones, un reclamo oportuno del ofendido da la oportunidad de que el ofensor pida disculpas, haciéndose entonces posible otorgar el perdón.  Un mundo de comprensión limitada hace que la persona se ahogue en un vaso de agua ya que resurgen ofensas pasadas y se deja llevar por la inmediatez y sus problemas. Algunas

Personas de mentalidad arrogante piensan que pedir perdón los coloca en una posición débil frente al otro y, en consecuencia, rara vez se disculpan. Estas personas generan resentimiento a su alrededor y, a la larga, son presas de la revancha de los demás o de la soledad.

 

Estado de resignación. Ahora un dialogo interno de resignación:

  1. El mundo es terrible y azaroso.
  2. B. Nada puedo hacer contra él.
  3. Si actúo contra las circunstancias saldré lastimado y nada cambiaré.
  4. Ya soy así y no puedo cambiar.
  5. Es mejor que me resigne a lo que estoy viviendo.

Estado emotivo: pesar, apatía, depresión, quejas, inmovilidad. El estado de resignación es provocado por juicios negativos y exagerados acerca de uno mismo y del mundo; además, se excluye al yo de las circunstancias, sin pensar que las interpretaciones personales del mundo son parte del mundo mismo.

 

Estado de ánimo de colaboración, optimismo y ambición. Contribuye a la satisfacción de la persona y a la realización de sus metas. Lograr el COA implica:

  1. Aceptar lo que no podemos cambiar.
  2. No aceptar que no lo podemos cambiar.
  3. Ver la vida positivamente como un lugar en el que podemos realizar proyectos. Querer ser más poderoso, en el sentido de ser más libre y lograr mis objetivos.
  4. Ver a los demás como personas y ser tolerante con ellas.