Aqui les comparto un articulo publicado en la revista Club de Corredores del mes de marzo de 2011, escrito por el Lic. en Psic. Carlos Alberto Vázquez Villegas, especialista en Psicología Deportiva, espero y se tomen el tiempo en leerlo y analizarlo.

Deportistas ¿mentalmente sano o enfermo?

 

Es muy común escuchar de otras personas la frase. “¿Estás loco?”, simplemente por el gusto que tenemos de levantarnos a las cinco de la mañana a trotar, correr 5, 10, 21, 42 o más kilómetros, o por el hecho de mencionar que en lugar de ir a un bar o descansar después de un arduo día de trabajo en la oficina, todavía tenemos ganas para ir a hacer ejercicio, no solo lo dicen, en verdad la gente lo piensa y no quiero imaginarme lo que pensaran si se enteran que lloverá, hará frio o mucho calor, las sesiones de entrenamiento no nos detienen.

 

¿En verdad estaremos locos?

 

Pues como psicólogo deportivo les respondo, “Sí”, en verdad hay que estar un poco loco, metafóricamente hablando y a manera de sarcasmo trataré de explicar que en realidad el mantener una rutina de entrenamiento deportivo implica no estar muy sanos psíquicamente, por decirlo de algún modo. A continuación detallo algunos de los trastornos mentales más comunes en los deportistas actuales, ya sean aficionados o alto rendimiento, bueno aunque en algunos casos estos últimos dudo que estén aptos.

 

Personalidad narcisista, adoran su cuerpo más que nadie y está consciente de los beneficios y bondades del ejercicio, adicional a esto, evita a toda costa cualquier sustancia o conducta que ponga en peligro el bienestar de su cuerpo.

 

Personalidad histérica, debido a los obstáculos que llega a tener ocasionados por las metas ambiciosas que se propone, el no cumplirlas lo enoja tanto que canaliza el enojo de manera positiva, traduciéndolo en esfuerzo, garra, coraje y agresividad para alcanzar lo planteado a pesar de las adversidades.

 

Obsesivo, este deportista se caracteriza por repetir una, otra y otra vez las rutinas de entrenamiento hasta alcanzar la perfección, entrena y entrena hasta obtener el rendimiento deseado.

 

Esquizofrénico, por que como nadie, el deportista tiene alucinaciones visuales de éxito, de alcanzar las metas propuestas, de conseguir los retos planteados, además las alucinaciones también pueden ser auditivas, al grado de escuchar de manera constante palabras de aliento y positivismo cuando está cansado y todo está en su contra.

 

Paranoico, pues el deportista siente que el mundo está en su contra para evitar que cumpla sus objetivos y alcance sus retos, lo que lo obliga a demostrar que están totalmente equivocados.

 

Pues sí, el diagnóstico es lamentable, no hace falta tener más de una para identificarnos con las principales enfermedades mentales que acechan en el siglo XXI a los deportistas y saber que estamos totalmente locos, creerlo nos ayuda a ser mejores cada día. En fin, dejemos que la loquera nos siga abordando y llenando la cabeza de ideas sin sentido, ocasionando que lo único que hagamos sea salir a correr unos cuantos kilómetros.

 

“NOS VEMOS… EN TU LÍMITE”