No es vampiro, pero podría conceder a la raza humana los secretos de la inmortalidad. Él se trasquila. Deja unas cuantas tiras de cabello que levanta como picos sobre el cráneo rasurado. Desde adolescente forma parte del movimiento punk de Londres, su ciudad natal. A los 50 años sigue confiando en el rechazo absoluto al conformismo y cuestionando todas las palabras que reparten políticos, hombres de ciencia y religión.

La tormenta cubría de blanco el Castillo de Praga, los árboles parecían muertos de tan pelados por el viento. ¿Quién lo dejó entrar? los que preguntaban, de reojo, y con la nariz arrugada, señalaban al hombre de falda escocesa y botas negras hasta la rodilla, playera de los Ramones, saco negro con adornos metálicos y un pedazo minúsculo de cabello en la frente.

 A Howard Trevor Jacobs lo invitaron los organizadores del Premio Descartes, galardón instaurado en 2000 por la Unión Europea para fomentar la investigación y la cooperación entre los países miembros.

Howard Trevor Jacobs, el punk que paseaba entre los de abrigo y traje dentro de esa alhaja de la arquitectura europea, llegó para recibir el premio a la excelencia científica. Los que iban simplemente para dejarse ver entre la crema y nata de la intelectualidad europea, tuvieron que tragarse su oscurantismo cuando le respondían que ese hombre era uno de los investigadores ingleses más sobresalientes. Cuando se paró al frente de toda la concurrencia supieron que ese punk era, en gran porción, el porqué de la reunión.

La Unión Europea le otorgó el premio René Descartes por capitanear a un grupo de médicos encaminados a descubrir los secretos de las mitocondrias. Las mitocondrias -traducido en términos terrenales por el punk- son las estrcuturas que producen energía dentro del cuerpo de las células, permitiéndoles funcionar, reparar daños y automantenerse. Cuando envejecen, el cuerpo humano pierde su habilidad de conservarse joven y saludable.

Jacobs y su equipo , basados en esos descubrimientos, consideran que protegiendo y reparando las funciones de las mitocondrias se podría prevenir el envejecimiento prematuro y algunas enfermedades. En particular, han demostrado que las mutaciones de las mitocondrias se manifiestan en funciones que necesitan mucha energía biológica, como las del cerebro, el corazón, los muscúlos y órganos sensoriales.

El premio Descartes es como un hibrído. Reconoce dos cosas al mismo tiempo: logros científicos de excelencia y la contribución al progreso a partir de trabajo en equipo. El proyecto que dirige Howard Trevor Jacobs (MBAD, Mitochondrial Biogenesis, Ageing and Disease) se lleva a cabo en cinco instituciones simultaneamente: La Universidad de Tampere, en Finlandia; en el Karolinska Institutet, en Suiza: el Medical Research Council, en Reino Unido; el Istituto Nazionale Neurologico Carlo Besta, en Italia, y el Institut National de la Santé et de la Recherche Médicale, en Francia.

Howard T. Jacobs se dedica a la biología molecular por vocación. No le gusta el punk teorizado y aplicado a su profesión. Sin embargo, su apariencia no es la de un científico convencional, a primera vista parece un integrante de la banda de Sid Vicius y Johnny Rotten, los Sex Pistols. Se viste así por que los punks representan rebeldía, y los hombres de ciencia son rebeldes por naturaleza. ·”Todos los científicos debemos estar preparados para retar todas las ideas que ofrecen los libros de texto o alguna otra persona ” comenta. Promueve hacer investigación alrededor de una mesa repleta de cervezas, en lugar de romperse la espalda dentro de un laboratorio, pero aclara que tanto las cervezas como los laboratorios son necesarios para hacer ciencia. Esta interesado en muchas cosas, política, ciencia, historia, etc, y escucha punk rock (Stiff Little, Fingers, Ramones, Bonkers, Rejected, Punk Lurex OK, Voimarhyma, Patsy Wallkers, Anal Thunder, Wasted) ademas tiene un Volkswagen sedán 1973, pero usa mas su moto de nieve, en el norte de Finlandia, durante nueve de los 12 meses del año.

“No creas ciegamente lo que te dicen, realiza el experimento”