POR ROBERTO VELAZQUEZ BOLIO

Pelotazos

El resultado del partido entre Pumas y América es anecdótico. Sobre todo, porque Universidad ya no se jugaba nada. Pero ayer sucedió algo relevante en la cancha de Ciudad Universitaria y tiene que ver con el uniforme del equipo local. Los Pumas usaron “su” uniforme por primera vez en 15 años. La fiebre de venta de camisetas en México obligó primero a Nike, después a Lotto y finalmente a Puma a ponerse creativos cada año con la lógica de que los aficionados siempre quieren la camiseta “nueva y diferente”. Alguna temporada se lograron diseños dignos, otros fueron vistosos, pero ninguno como el de esta noche de jueves.

No conozco a ningún aficionado del equipo que no esté de acuerdo en que ese debe ser el uniforme: azul con el puma oro enorme en el pecho. Hasta los patrocinadores encontraron la forma de colocarse con decoro en la playera. Sus ejecutivos deberían entender que la trascendencia e impacto no se mide en centímetros o en la intensidad de los colores para robar cámara.

Esta no debe ser una playera conmemorativa. Tampoco es un modelo “retro” es el uniforme, es la imagen del equipo. Si tienen un poco de inteligencia en Puma y en el club así deberían jugar siempre. Que innoven en la tela, en el cuello, hasta en el segundo uniforme, pero este, el azul y oro, debe ser sagrado.